El país del humo, único volumen de cuentos de Sara Gallardo (1931-1988) es una reescritura de la historia argentina tal como la concebía, al menos desde el ‘80, la clase social en que esta autora nació, un asedio poético a la cerrada cosmovisión de la oligarquía. Las novelas y poemas del siglo XIX, “los libros de la patria” –esas mismas relaciones de campañas militares y científicas que su hermana Marta Gallardo reedita hoy en el sello El Elefante Blanco–, y, sobre todo, las anécdotas que circulaban en su casa, en las que la historia se cristalizaba en mitología familiar, son los materiales que la delirante imaginación de Sara Gallardo reelabora, no sólo para exponer la decadencia de clase –como en el caso de Manuel Mujica Láinez– sino para sobrevivirla; no para añorar o mantenerse obcecadamente fiel a una anacronía o para evadirse en el puro juego –como Adolfo Bioy Casares–, sino para reinventarse desde las propias incomodidades en el medio, desde una feroz, inacabable guerra íntima.

EL PAÍS DE HUMO de Sara Gallardo

EL PAÍS DE HUMO de Sara Gallardo
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El país del humo, único volumen de cuentos de Sara Gallardo (1931-1988) es una reescritura de la historia argentina tal como la concebía, al menos desde el ‘80, la clase social en que esta autora nació, un asedio poético a la cerrada cosmovisión de la oligarquía. Las novelas y poemas del siglo XIX, “los libros de la patria” –esas mismas relaciones de campañas militares y científicas que su hermana Marta Gallardo reedita hoy en el sello El Elefante Blanco–, y, sobre todo, las anécdotas que circulaban en su casa, en las que la historia se cristalizaba en mitología familiar, son los materiales que la delirante imaginación de Sara Gallardo reelabora, no sólo para exponer la decadencia de clase –como en el caso de Manuel Mujica Láinez– sino para sobrevivirla; no para añorar o mantenerse obcecadamente fiel a una anacronía o para evadirse en el puro juego –como Adolfo Bioy Casares–, sino para reinventarse desde las propias incomodidades en el medio, desde una feroz, inacabable guerra íntima.